Siempre me gustó la Navidad Nórdica, especialmente después de mi escapada a Estocolmo, donde se respira a Navidad por toda la ciudad, con sus múltiples islas repletas de luces de colores y mercados navideños, detalles de Navidad en todos barrios y las tiendas repletas de materiales para hacer manualidades y DIY navideños. Una de esas ciudades que aunque anochezca a las 3 de la tarde volvería mil veces más.
En esta línea, anoche desempolvé a Rodolfo, uno de los renos de Papá Noel. De madera y pintado a mano con acrílicos, cada año nos acompaña por estas fechas.
Ahora ya tan solo nos queda esperar la llegada de Papá Noel cantando la canción de bienvenida:
♪ ♫ ♪
Rodolfo era un reno
que tenia la nariz
roja como un tomate
y de un brillo singular
♫ ♪ ♫
¡Feliz Navidad!